Lesbicidio en Argentina: Los innombrables
A la memoria de Roxana, Pamela y Andrea. Me preguntaba los últimos días si mi vejez lésbica será tranquila, si podré descansar a gusto en mis noches cuando los días se hagan más exhaustos o si por el contrario, despertaré sigilosa y atenta cuidando que no me arrojen nada que ponga en peligro mi integridad o de las mujeres que habiten conmigo. Me pregunté si rodeando los 50 años estaré más segura que ahora. ¡A los 50 años seguramente no tendré la misma actividad física que ahora a los 30! Hoy, aprendo a vivir tranquila, sin resignación y con el amor deliberado por una vida digna. A pesar de ello, sé que existen humanos en el mundo a quienes esta indiferencia al miedo y al nihilismo presente, les genera un ruido desesperante, entonces me imaginé toda la escena en la que descansando en mi lugar de sueño junto con mujeres que seguramente amo, fuese atravesado con brutal violencia (como es costumbre de los humanos). Si la tortura es normal y costumbre para estos humanos des...